Desde la noche del domingo 18 de octubre de 2026, la intensa lluvia en Guayaquil ha generado demoras prolongadas en el transporte público, inundaciones en zonas clave y obstáculos para los vehículos y peatones. Sectores complejos como Urdesa y el centro de la ciudad han presentado acumulación de agua y caída de árboles que dificultan la movilidad.