El Ejecutivo presentó esta mañana el texto de la reforma tributaria que busca ampliar la base del impuesto a la renta y recortar exenciones que, según el Ministerio de Economía, ya no se justifican.

La propuesta llega con un calendario apretado: el gobierno quiere que el primer debate en la Asamblea ocurra esta semana. La bancada oficialista habla de “orden fiscal”. La oposición habla de “presión sobre la clase media”.

En Quito, el Palacio y el Ministerio de Economía coincidieron en un mismo mensaje: sin nuevos ingresos, el servicio de la deuda y el gasto en seguridad no caben en el mismo presupuesto.

El articulado incluye un tramo adicional para rentas altas, un IVA diferenciado en servicios digitales y un régimen transitorio para pymes exportadoras.

La Comisión de Régimen Económico ya pidió comparecencias. Ahí se decide si la ruta sigue o se atasca.